¿De qué forma podemos elegir un buen toldo?

¿De qué forma podemos elegir un buen toldo?

Cuando hay que adquirir un toldo, no siempre tenemos que pensar en el precio del mismo. De ser así podemos correr el riesgo de comprar un toldo de calidad mejorable que nos vaya a durar bastante menos tiempo del deseable. En Toldos Clot, basándose en sus años de actividad en el sector creen que invertir poco en un toldo es un mal negocio que al final sale caro. Los toldos deben ser de calidad para cumplir su función y además durar mucho tiempo para rentabilizarlos.

EL apostar por una buena empresa de toldos es básico y lo deseable es que cuenten con su propio taller. Si ves que tienen un precio competitivo y que además se han abierto a las nuevas tecnologías, además de buenas opiniones por parte de sus clientes, no lo dudes, puedes haber encontrado el proveedor que buscabas.

¿Cómo elegimos un buen toldo?

No hay que tener solo en cuenta donde nos encontramos, también es necesario el cálculo de las medidas para estar seguros de que el toldo tendrá una sombra que se va a poder adecuar a lo que necesitamos. Para ello hay que pensar en la menta, la línea y la proyección.

Vamos con los tipos

Tipo telón

Se usan en los balcones. En este sentido, podemos hablar de un sistema donde tiene unos brazos abatibles que se van colocando en el tubo de caída y que quedan fijados a la barandilla. Cuenta con dos posiciones, una vertical que protege contra la lluvia y la proyectada, la cual facilita su visión al exterior.

Tipo capota

El que más se indica para las ventanas de tamaño reducido. Por lo general tiene forma de semicurva o cuadrada, donde podemos ver dos tipos, los móviles y los que están fijos.

Brazos articulados

Acostumbran a ser los mejores cuando las ventanas tienen gran tamaño y hay salidas a jardines o a terrazas. Aquí se habla de toldos enrollables y extensibles, que llegan a tener una inclinación de 90 grados y hasta cubren cuatro metros cuadrados. Los brazos quedan plegados bajo una lona y llegan a ocupar reducido espacio.

Con cofre

Tienen la mayor protección, puesto que como se cierran, lo que hace el toldo es recogerse sobre él mismo. Así es como polvo y humedad no llegan a deteriorar el mecanismo.

Cuando estemos valorando la selección de la clase de tela, pensemos en el clima que hace normalmente, la luz y la protección que vamos a desear contra la radiación del sol. La lona acrílica es resistente a la decoloración y las de PVC cuentan con gran impermeabilidad, así como resistencia a los desgarros.

Quizá en este sector, la novedad que ha llegado con más fuerza es la utilización de la tela sintética con FPS. Una alta protección frente a los rayos solares, por lo que se recomienda la elección de un tejido  que pueda combinar el poliéster o la fibra de vidrio con el PVC.

 

No hay que olvidarse de la importancia de las tonalidades, del color. Pese a que se pueda pensar que los colores que tienen tonos oscuros son los que absorben más cantidad de luz y llegan a retener más que los claros, cuando se tiene un buen gramaje y tonos oscuros, se tiene una mayor cantidad de sombra.

Tampoco debemos dejar de recordar que la instalación de un toldo afecta a la fachada de la propia casa, por lo que debemos saber bien las medidas, colores o modelos. No va a ser la primera ni la última vez que se adquiere un toldo que tenga medidas que no valen o en tonalidades que la comunidad no permite.

Sitio para los que busquen la comodidad

Cuando no se quiere estar constantemente liado con la manivela, existe la posibilidad de instalar un motor que cuente con interruptor o que tenga mando a distancia. De igual forma se puede automatizar con temporizador o sensor para cuando haga un día soleado se pueda abrir o recogerlo para cuando llueva o haga viendo fuerte.

Los toldos se recogen siempre en seco, algo que es fundamental es la posibilidad de que en caso de que esté seco, se pueda plegar antes al sol. De esta forma es posible conservar la humedad y se propiciar que se formen manchas.

Siempre debe desecharse el uso de los productos químicos o abrasivos, que son los que deterioran el tratamiento impermeabilizador de la tela. Solo tienes que usar un cepillo de cerdas blandas o un trapo que cuenta con jabón neutro. Soluciones pues hay para todo tipo de necesidades. Ahora solo tienes que ver la que más te encaje.

Deja una respuesta